Descubre el poder evocador de Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, interpretadas por un quinteto de cuerda y clave en el extraordinario entorno de la Cátedra Mayor del Ateneo de Madrid.
La obra más famosa de Vivaldi es un ejemplo revolucionario de la música barroca italiana. Las composiciones musicales que representan los distintos estados de ánimo de las cuatro estaciones siempre han gozado de gran popularidad. Compositores barrocos como Werner y Fischer, entre otros, crearon ciclos de conciertos dedicados a las cuatro estaciones. Sin embargo, ninguno logró representarlas con el mismo nivel de precisión y detalle descriptivo que Antonio Vivaldi en su ciclo de conciertos Las cuatro estaciones.
Toda la época barroca mostró un profundo interés por los asombrosos cambios naturales que se producen con el paso de las estaciones. El propio Bernini los representó en sus magníficas esculturas. El arte barroco presenta una concepción dramática de la relación entre el ser humano y la naturaleza, así como entre el ser humano y el universo. Los descubrimientos de Galileo transformaron la posición del hombre, que dejó de considerarse el centro del cosmos. Como consecuencia, surgió una nueva actitud de admiración y asombro ante el poder de la naturaleza.
Las cuatro estaciones de Vivaldi son un símbolo de su época. La sensación de asombro no solo se transmite a través de sus espectaculares descripciones de la naturaleza, sino también mediante su lenguaje musical. La composición busca sorprender al oyente con melodías inusuales, creadas mediante una mayor intensidad rítmica y contrastes armónicos más pronunciados. De este modo, su música resulta más libre, fluida y capaz de describir con mayor precisión la historia que pretende narrar. Las escenas abarcan desde el canto de diferentes pájaros en primavera hasta las tormentas del verano, desde los zorros que huyen en otoño hasta los castañeteos de dientes y la lluvia torrencial del invierno. En consonancia con la máxima expresión de los conceptos barrocos, la naturaleza adquiere un carácter dramático y el público se siente directamente involucrado en la rápida sucesión de acontecimientos que conforman esta obra de arte musical.
ARTISTAS
Violinista solista y director de orquesta: Elvin Dhimitri
Quinteto de cuerda
Clave
PROGRAMA
Primera parte:
Concierto F XI n.º 4 en la mayor – Allegro molto / Andante molto / Allegro
Concierto «La Rustica» RV 151 en sol mayor – Presto / Adagio / Allegro
Concierto RV 127 en re menor – Allegro / Adagio / Allegro
Segunda parte:
Concierto n.º 1 en mi mayor, RV 269, «PRIMAVERA» – Allegro / Largo / Allegro (Danza pastoral)
Concierto n.º 2 en sol menor, RV 315, «VERANO» – Allegro non molto – Allegro / Adagio-Presto-Adagio / Presto (Tormenta de verano)
Concierto n.º 3 en fa mayor, RV 293, «OTOÑO» – Allegro (Danza y canto campesinos) / Adagio molto (Borrachos dormidos) / Allegro (La caza)
Concierto n.º 4 en fa menor, RV 297, «INVIERNO» – Allegro non molto / Largo / Allegro
